Pues está claro que en nuestros días hay dos formas de sacar a un autócrata de su escondrijo:
- Por Decreto y así se intentan ganar votos y revolver el pasado
- Por votación y se mira al futuro
Sánchez ha sacado a uno por la primera y puede salir él mismo por la segunda.
Ha hecho todo lo posible por manipular, controlar y asediar, pero ahora se enfrenta a la decisión más soberana (al menos todavía). Veremos cómo le sale su estrategia implantada durante 5 años, porque parece que este era el único fin de su “PLAN”.